Nahuelquin nace de una necesidad de cambio, de recuperar algo de todo eso que la rutina nos quita, de volver a las bases buscando felicidad en cosas simples. Esto se gestó mucho antes de que podamos darnos cuenta, nos enamoramos tan rápidamente de esta raza que de un momento a otro nos vimos atrapados en ese increíble entretejido de babas, arrugas y bondad que solo ellos pueden generar. Hoy la vida está tan buena en su compañía que difícilmente podamos imaginar un futuro sin ellos. Eduardo Galeano dice que “hay fuegos que arden la vida con tanta pasión que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende”. Eso amigos, son las mejores palabras para describir a un dogo de burdeos.

El placer que nos genera esta actividad no nos exime de la responsabilidad que todo buen criador debe tener. Queremos criar cachorros de primer nivel que no solo porten la belleza de un dogo de burdeos apegado al estándar de la raza, sino también dogos emocional y físicamente sanos. Sería lindo que nuestros futuros cachorros puedan tener buen desempeño en las pistas, pero el alimento del ego no puede y no debe alejarnos de nuestro objetivo primordial que es que esos cachorros hagan felices a las familias que tengan la dicha de elegirlos. Queremos ser parte de una nueva generación de criadores con ansias de aportar a la raza, aprendiendo de los que hace años están en la actividad y sin perder el criterio que a veces se vuelve un poco difuso cuando en lugar de mirar las cosas con amplitud y autocrítica uno se engolosina con palabras inertes que hacen perder el rumbo. Si algo hemos aprendido en este corto tiempo y de mirar a los que saben, es que la única manera de hacer las cosas bien es criando para uno mismo, queremos decir criar no porque tal o cual perro me va a hacer ganar más dinero, o porque ese perro tiene una lista interminable de títulos y podemos tener más interesados en nuestros cachorros, sino porque estamos ansiosos de que esa cruza nos dé “EL” cachorro que estamos esperando para quedárnoslo y seguir mejorando en la crianza con vistas en un futuro siempre incierto pero con bases estables.

En el inicio de este camino hemos conocido a gente increíble que nos ha dado una mano, un consejo o simplemente nos honra con su amistad. Gracias Demo y toda la familia Burdemo´s Ranch por los consejos, la amistad y por confiarnos a Eulogia (reina del hogar y piedra estructural de nuestro criadero), a Chris y Jon de Grandstaff con quienes además de ser buenos amigos hemos compartido algunos de los avatares y tropiezos que genera los comienzos en cualquier actividad. A Leo y Synthia de Davembon por la paciencia que nos tuvieron como padres primerizos al entregarnos a Astor (“el gordo” para los amigos) nuestro primer dogo y estandarte de nuestro criadero. A Gustavo de Escocanes por Eros y la buena onda de siempre. A Decio Salvatori quien además de ser un handler excelente y honesto, es un buen tipo, y eso para nosotros tiene un valor incalculable. A Eugenio Zucchi y todo el equipo de la veterinaria Idiazur, quienes cuidan de la salud de nuestros gordos.

Nada de todo esto sería posible sin el apoyo de toda la familia, sin la ayuda de Viti quien me acompaña en todo y la de todos los amigos que se bancan estoicamente las manchas de baba en su ropa cada vez que vienen a visitarnos.

Ojalá al visitar la página puedan apreciar algo de todo el amor que ponemos en nuestros perros. Solo en lo verdadero se deja ver el alma y nosotros la ponemos entera en esta actividad, porque no son solo nuestras mascotas, somos miembros de la misma manada.

Larga vida al Dogo de Burdeos.

Todos los que hacemos Nahuelquin.